miércoles, 29 de junio de 2011

Por qué creo que el amor no me sirve.


Yo solía ser, y soy, de muchas formas una nena soñadora. Fui tu mayor admiradora y juro que hubiera dado mi vida por vos. Soy la clase de chica, que si se enamora de un chico el primer día de clases, lo sigue por toda la secundaria. Mi estilo es un poco cursi y romántico, pero no puedo negar lo que me sale. Soy patética en todo el tema del romance, y me da miedo jugarme por el otro, porque debo admitir que un cincuenta por ciento de lo que doy es amor puro y el otro cincuenta ilusión. Eso es lo peligroso. La ilusión. Porque imaginarse cosas está bien, pero saber que nunca van a pasar es un sentimiento tan dañino, que llega a destruirme y termina dejándome tirada a un lado de la carretera. Una vez más, GAME OVER.

Me gustaba sentarme a pensar en vos y nada más. Una vez dije que nunca iba a llegar a tal punto, pero hasta logré sobrepasarlo. Eras mis días y mis noches, mi único interés y preocupación. Sé que podrá sonar un tanto enfermiza e invasiva, pero así soy cuando me enamoro (Así de tarada e inocente). Te veía pasar, y cada célula de mi cuerpo entraba en funcionamiento, cada una de mis neuronas entraba en trance anulatorio y cada uno de mis pelos se erizaba. Cuidadosa, te espiaba y seguía tus pasos, riendo por lo bajo y ruborizándome cuando me mirabas.
Mi única intención era cuidarte, quererte, que me tengas entre tus brazos ¿Y así es como salgo?
Herida y sin ganas de mostrar aprecio a nadie nunca más.
Porque hay que admitirlo, que hay altibajos de los cuales NUNCA TE RECUPERÁS-

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