jueves, 16 de junio de 2011



Un cruce de miradas. Oración tan simple que, sin embargo, resulta tan rica en contenido para aquellos que la comprenden....


Yo me consideraba una de esas que restan importancia a tales "estupideces". Día a día solía repetirme que mi único y gran amor era la música, y punto. Pero una vez más, la vida me sorprende y hoy me encuentro fulminada por una mirada de hielo. Mirada de hielo, ojos café. Un par de intensos ojos me dejaron sin vista, oído ni habla (y eso que siempre tengo algo para decir), enmudeciendo por completo mis sentidos y mi escasa pero presente capacidad de reacción.

Había escuchado sobre este fenómeno en particular a partir de ciertas fuentes, tales como libros, programas y autores de interés general. Las miradas, han constituido desde siempre una fuente inagotable de inspiración a partir de la cual surgen innumerables cantidades de oraciones, párrafos, textos, incluso novelas...
Sólo yo cometería el atrevimiento de decir que tener cierta inclinación facilitó notoriamente y me alentó a leer las últimas, pero sin embargo, jamás pude comprender el por qué de su estructura en sí. Era imposible procesar en mi mente la idea de que algo tan simple como un cruce de ojos pudiera llegar a significar algo.

Pero hoy todos mis razonamientos ya no tienen valor alguno. He tirado todos mis pensamientos al bote de basura. Un par de ojos ha demolido todos y cada uno de los principios que forzosamente, he podido llegar a construir a lo largo de esta vida.
¿Comprenden ustedes ahora lo difícil de mi situación? Quince segundos han bastado para quebrantarme. Quince segundos en los cuales estoy segura, nuestras almas quedaron flotando en el éter de la habitación.



1 comentario:

  1. Sol, sos una genia! Me gustaron mucho tus últimas entradas, cuando termines tu novela quiero que me la prestes así la leo :)
    Au revoir

    Laure

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