domingo, 21 de agosto de 2011

En contra


“Muchos habrían sido sabios si no hubieran creído demasiado pronto que ya lo eran.” (Séneca)

Observando en un patio de colegio las discusiones que mantienen a veces los grupos de chicos y chicas, se puede aprender mucho acerca de la personalidad de cada persona. Cada uno parece tener unas orejeras puestas y están más preocupados de ridiculizar las opiniones de sus compañeros que de argumentar las suyas propias. Se interrumpen impunemente tratando de imponer su verdad, sin escuchar las razones del contrario. A veces incluso sus argumentos distan mucho de lo que piensan en el fondo de su ser, pero todo vale con tal de tener la razón y quedar por encima de los compañeros acudiendo a descalificar al contrario y utilizar argumentos poco éticos que lejos de llegar a un entendimiento, hacen que cada vez se distancien más.

Lo lamentable, analizando la situación desde la perspectiva del que no está implicado en la discusión es que las posturas eran cercanas pero las formas y el no saber dialogar les pierden, haciendo que no lleguen a ningún punto de encuentro. ¿Triste no?

Esto mismo ocurre en la sociedad con los adultos y no nos damos cuenta de ello. A los adultos nos parece que no hay más verdad que la nuestra y a veces queremos imponerla a los demás sin escuchar al otro y sin atender a razones. Si bien es verdad que hay profundas convicciones en las que no debemos ceder ante los demás, la mayoría de las veces los enfrentamientos vienen dados por cosas muy poco importantes que si lo analizáramos nos daríamos cuenta que no merece la pena un enfrentamieno.

Resulta más enriquecedor para la convivencia descubrir las cosas que nos unen en lugar de recrearnos y querer imponer aquellas que nos diferencian y nos separan. Hay pocas o ninguna verdad absoluta, pues casi siempre depende del punto de vista de quién las emite. A veces cuando se discute, cuanto más se quiere imponer un argumento, se pierde la razón y lo que en realidad ocurre es que se quiere imponer al contrario nuestro punto de vista que casi siempre es subjetivo y nada objetivo.


No hay comentarios:

Publicar un comentario