"¡Te juro!Te manejás con un desenfreno obligado y estás todo el tiempo gritando lo que te pasa¡Pero eso no te calma!Te exponés lo más que podés, y no te calma, escupís todo de la forma mas violenta, escribis las cosas mas negras
¿¡Y no te calma!?"
Bien, hacía mucho que no redactaba textos de este tipo, tan explicativos, contemplativos, con semejante reconstrucción de los datos. Debo de...
¿Dónde quedó aquella Sol imaginaria de épocas remotas? Tiempos dorados, dulce e insensato imaginar de mi estúpida persona. Si planifiqué tan a temprana edad un bosquejo general de mi próximo futuro fue culpa del evolucionado pensar con el que transito. Es tan sencillo saber cómo reaccionar ante diversas situaciones... lo que realmente cuesta es llevarlo a cabo en el vivir real y cotidiano-
Una típica conversación era la que manteníamos. Forzados a encajar en los códigos que nos arraigaba nuestra patética sociedad, charlábamos vanamente, ocultando entre las sombras lo frágil del delicado ambiente. Alcohol, aire frío chocando contra el calor. Suave piso en el que mis extremidades descansaban, tus cavidades intraoculares fulminándome. La timidez de un amor adolescente, la incomodidad de saber que me observabas, la fortaleza de encontrarnos totalmente en soledad. Extendiste tu suave mano, y al brindarte la mía conectamos una vez más. Contemplé mi hogar en tu suave palma, inundada de roja sangre comprimida dentro de tus santos coágulos. Mi necesidad primaria era mantenernos a salvo, conservar la preciosidad y la pureza de rozar tu piel. 
Recogiendo los lánguidos y muertos restos de lo que alguna vez fui, formulo la siguiente incógnita, ¿Qué es lo que sucede cuando la persona a la que entregamos nuestra vida entera sólo nos desea a cambio de vulgares e indignos favores? ¿Qué es aquello que sucede, me pregunto, en el momento en que todo ese amor se desploma en un par de oraciones? Mi humillante silueta sólo medigaba asquerosamente un poco de barato amor. 



